Por caminos en ocasiones embarrados por el tránsito de ganado lanar, nos llegaremos a la desaparecida aldea de Otxate ( solo queda la torre de su iglesia en pie ) , tenía una buena portada románica , que hoy se puede ver colocada en el cercano énclave de ventas de Uzquiano.
Seguidamente en nuestro caminar tropezaremos con las ruinas de la ermita de Burgondo, tiene un extraño campanario ( restos), con piedra que no es de estas latitudes y con decoración como azteca ( ver foto ), me extrañó cuando lo ví, y me costó encontrar la explicación : un vecino de la zona emigró a Méjico y allí hizó fortuna , como devoto que era de la Virgen de Burgondo , a su costa trajo estas piedras y los canteros de Méjico para construir este campanario.
Ya nos internamos en el monte para coronar la peña de Arrate, que no tiene buzón , pero sí un vértice geodésico. Un compañero de andanzas nuestro , quedó extrañado del nombre de la cima , ya que creía que Arrate era exclusivo de su lugar de origen : Eibar.
En suave descenso pasaremos por el puerto de Betoño ( paso de carretas de bueyes para transportar la piedra de las canteras de Ajarte a la catedral vieja de Vitoria ). Seguido toparemos en el descenso con el alto de Mendiguren y San Vicentejo.
Altitud min: 563 metros, max: 889 metros
Desnivel acum. subiendo: 470 metros, bajando: 423 metros
Grado de dificultad:

Fecha: enero 28, 2012
Finaliza en el punto de partida (circular): Sí